Desde pequeños nos han advertido nuestros padres y abuelos que no debemos caminar descalzos, principalmente para evitar pisar algo que pueda lastimarnos, para evitar ensuciarnos y ensuciar toda la casa, además de exponernos a gérmenes y bacterias.

En esta época de mucho frio y humedad los riesgos aumentan aún más, ya que caminar descalzos puede ocasionarnos enfermedades muy molestas como frialdad y resfriado. Con mayor posibilidad de que esto afecte a los niños por tener las defensas aun en desarrollo. Sabemos cuánto los niños aman jugar y divertirse, tal vez no tengan noción del mal momento que pueden pasar si realizan sus actividades sin control y cuidado.

Cuando pisan el piso muy frio y andan con los pies descubiertos pueden padecer dolor de garganta, o hinchazón de los ganglios linfáticos además de debilitar la energía general del cuerpo.

Para protegerlos no basta que caminen con medias, porque el frio igual llega a los pies y ni hablar de que con la tela fina pueden acabar pisando algo y lastimarse, necesitan algo más grueso y sobre todo aislante como son las pantuflas.

Las pantuflas son ideales para el uso diario ya que son muy  prácticas, podemos sacarnos y ponérnosla muy fácilmente, son calentitas y suaves. Al cambiar de calzado por la pantufla para andar por la casa también evitas que esta se ensucie. Son ideales para descansar los pies luego de un día de trabajo o escuela, si son así de beneficiosas para nosotros los adultos, para los niños lo es aún más.

¡Te mostramos algunas opciones disponibles!